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Las lesiones más frecuentes en deportistas: cómo prevenirlas y cómo tratarlas

Las lesiones que llegamos a sufrir durante la práctica de algún deporte o durante el entrenamiento pueden producirse por diferentes factores ya sea por la mala práctica de un ejercicio o algún accidente indeseado, así como la mala condición física o la falta de un calentamiento previo. En el siguiente artículo nos enfocaremos en hablar de las lesiones más frecuentes en el deporte, así como su tratamiento y prevención.

Estas son algunas de las lesiones más frecuentes y los distintos tipos

Cuando practicamos algún deporte o entrenamos a diario, tenemos posibilidades de que se presente alguna de estas lesiones que son perfectamente comunes en la vida de un deportista:

  • Lesiones de rodilla
  • Desgarro de músculos y torcedura de ligamentos.
  • En el tendón de Aquiles.
  • Dolores en la tibia y peroné.
  • Distintas fracturas y/o dislocaciones.

Debemos saber que existen las lesiones que son del tipo agudas y crónicas. Las agudas son todas aquellas que aparecen repentinamente durante la actividad física y se pueden presentar en forma de esguinces, fracturas, etc. Algunos de sus síntomas son el dolor repentino, la hinchazón en la zona, dificultades para mover la articulación cercana, que el hueso o el músculo se hayan movido de su sitio, entre otros…

En cuanto a las lesionas crónicas son todas aquellas que se presentan algún tiempo después del desarrollo de una actividad física frecuente. Sus síntomas pueden ser la presencia del dolor mientras hacemos una actividad física, hinchazón en distintas zonas y un dolor leve pero frecuente estando en estado de reposo.

Qué hacer en caso de lesión

Al momento se sentir la presencia de alguno de los síntomas anteriormente mencionados, nunca debemos dejar pasar mucho tiempo aguantando. Lo primero que debemos hacer es parar el ejercicio. El siguiente paso es evaluar si podemos tratarla nosotros mismo o debemos recurrir al médico.

El momento de llamar al médico es cuando por ejemplo es dolor se torna insoportable, cuando tenemos una lesión antigua que presenta hinchazón o dolor, la falta de fluidez en las articulaciones es muy notable.

En cambio, si ninguno de los anteriores síntomas se encuentra presente entonces podemos tratar la lesión nosotros mismo sin problemas. Para ello es necesario seguir unos pasos que son muy eficaces en contra de cualquier lesión.

Para empezar, debemos colocar un poco de hielo sobre la zona afectada durante 15 minutos unas 5 veces al día. Una compresa o una bolsa donde colocar los hielos serán de ayuda.

El segundo paso es aplicar presión con el fin de acabar con la hinchazón. Para ello podemos utilizar vendajes, algún tipo de ello o entablillado.

Lo siguiente que debemos hacer para combatir la hinchazón es colocar la parte del cuerpo que se encuentre lesionada sobre alguna zona elevada. Podemos ayudarnos con una almohada o un cojín, lo importante es que se encuentre más alto que el nivel del pecho.

Por último, es importante que nos mantengamos en estado de reposo constante, tratar de no utilizar demasiado ni apoyar la zona afectada. No hace falta decir que la actividad física queda prohibida hasta que la lesión sane.

Prevención de las lesiones deportivas

A continuación, algunos consejos a tener en cuenta para evitar las lesiones:

  • Nunca debemos sobre-esforzar nuestro cuerpo más allá de lo que es capaz.
  • SIEMPRE con cada entrenamiento o antes de practicar un deporte, debemos realizar los calentamientos adecuados.
  • Aunque no lo parezca, también debemos evitar utilizar unos zapatos que no sean los idóneos para hacer el deporte en cuestión y que no sean de nuestra talla correcta.
  • Debemos incluir ejercicios de estiramiento antes de hacer deporte y de enfriamiento para después de hacer deporte.
  • Si se trata de correr, siempre debemos tratar que sea en un terreno plano.
  • Hablando de terrenos, también debemos tratar de que en el cual hagamos ejercicio sea lo menos rústico posible.
  • Cuidemos nuestras rodillas. Al momento de agacharnos para un ejercicio no hay que flexionarlas demasiado y al momento de saltar, hay que flexionarlas al caer.

Los diferentes tratamientos para una lesión

A continuación, presentamos las diferentes opciones que un médico profesional indicará cuando se requiera sanar una lesión por completo:

Inmovilizar la zona

Se trata básicamente de colocar un tratamiento (entablillado, yeso, cabestrillo, etc.) para que no podamos mover en lo absoluto el área de la lesión, esto con el fin de evitar que se produzca algún daño mayor.

Los medicamentos antiinflamatorios

Otro de los tratamientos más comunes, es cuando el médico indica la ingesta de alguna clase de aspirina o ibuprofeno. Medicamentos que son eficaces en contra la hinchazón y el dolor.

La rehabilitación mediante ejercicios

Podemos decir que es un elemento fundamental para poder cumplir un tratamiento de forma satisfactoria. Normalmente se realiza a través de ejercicios muy leves que afecten positivamente a que la lesión desaparezca, ya que existen ciertos movimientos que ayudan a sanar la zona afectada.

La rehabilitación es la primera parte que debemos poner en práctica, comenzando con los ejercicios leves pasando por distintos estiramientos para así poder llegar con el tiempo al levantamiento de peso para fortalecer los músculos dañados.

Cuando pasamos por la etapa de rehabilitación, el tejido afectado irá sanando la cicatriz encogiéndola a través del tiempo. Cuando la cicatriz se encoje, nuestro tejido se pone rígido, en este momento es en cual debemos cerciorarnos de llevar a cabo la mayor parte de los estiramientos para evitar otra lesión en el mismo lugar.

La cirugía

Es la cura menos común, pero a veces es lo único que queda. Se toma como último recurso, pero es la única manera de sanar algún ligamento desgarrado o volver a poner en su sitio algún hueso roto. Solo se lleva a cabo en casos tan graves como los ya mencionados.

Mantener reposo

Si ya mencionamos que los ejercicios de rehabilitación se deben poner en práctica cuanto antes, también es importante tener en cuenta que cuando no los estamos llevando a cabo debemos reposar todo el tiempo. Un buen médico sabrá encontrar esos momentos en donde practicar la rehabilitación y cuándo mantenernos descansados.