El lado oscuro de la música al entrenar

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Musica para entrenar

Los beneficios de la música cuando entrenamos son evidentes, todos logramos sentir esa motivación adicional cuando estamos cansados y de repente suena la canción que nos gusta. Es decir, no solo nos ayuda a enfocarnos en lo que estamos haciendo, también nos motiva a conseguir nuestros objetivos.

Sin embargo querido amigo, no todo es color de rosas…

Dos problemas de entrenar con música

1) Estímulos externos pueden quedar omitidos.

Si estas en una habitación cerrada, como el gimnasio o tu casa, esto no influencia mucho tu rutina. Sin embargo, si eres de los que les gusta salir a correr o a manejar bicicleta, tus sentidos deben estar alerta y no concentrados solo en el ejercicio. Si se cruza una persona o en un cruce no vez un automóvil, los resultados podrían ser catastróficos si la música logra que te aísles parcial o totalmente de los estímulos que te rodean.

2) Aumenta el riesgo de desmayos y deshidratación.

La música te motiva y ayuda a aumentar el volumen del ejercicio al no percibir el nivel de esfuerzo al que sometes a tu cuerpo. Pero también logra engañar al cerebro, evitando que le envíe la señal de cansancio a los músculos, lo cual aumenta el riesgo de sufrir un desmayo por hipoglucemias o deshidratación aumenta considerablemente.

Los problemas de entrenar con música claramente no son numerosos, y se pueden reducir con una buena planificación y rutina de entrenamiento. Tenemos que aprender a conocer los límites de nuestro cuerpo y exigirle lo suficiente para que las consecuencias no nos perjudiquen, todo lo contrario, queremos sacar el máximo provecho.

Así que mi consejo hoy será, que si quieres salir a correr o a manejar bicicleta en una zona transitada, evites colocar música que te pueda distraer, una música clásica te logrará inspirar y minimizara riesgos de algún accidente. ¿Te animas a intentarlo?

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